La Bodeguita del Medio. Historia de ayer y de siempre....
               
La Bodeguita del Medio

Quién no conoce La Bodeguita no conoce La Habana...., porque parte de la historia de Cuba y de la Habana se escribe en las paredes y en el rectángulo de la Bodeguita.

Por eso, La Bodeguita del Medio se ha convertido con el tiempo en un lugar de peregrinación, casi una institución, y a solo media cuadra de la Catedral de la Habana...Es la pequeña Meca de la Habana, que hay que visitar al menos una vez en la vida...

La Bodeguita del Medio levanta sus puertas de madera y acero todos los días, sin descanso e invariablemente también todos los días es asaltada por una turba de turistas que recorren el mundo para agotar sus vacaciones y hasta sus penas en otra parte.

El establecimiento, refugio de intelectuales, políticos y otras celebridades,  inició su leyenda hace unos cuantos decenios, cuando servía de socorro meridiano a un grupo de artistas y escritores, recuentadores de una imprenta colindante, y acudían a saciar hambre y sed en la fonda trasera. Allí consumió Heminway sus días cubanos, de mojitos de La Bodeguita, mientras concebía sus grandes obras, " El viejo y el mar", o "Por quien doblan las campanas", que le valió el premio Pulitzer. Por allí estuvieron Errol Flynn, Ava Gardner, y otros nombres de mucho calado...


Ya no sé quién fue el primero de los clientes famosos que inició el firmar en sus paredes -- donde hoy no cabe ya un garabato -- cómo una excentricidad que fue convertida con el tiempo en rutina.

La Bodeguita del Medio en la calle empedrada, objeto de tantos homenajes anecdóticos de aquellos tiempos habituales, y los no tanto, devino en un lugar de turistas. Un museo del trago y del congrí con carne de puerco, con olor a perfumes importados de los cuatro puntos cardinales. Ya que en el mínimo espacio que dejan la barra alta y el armario lleno de añejas fotos concéntranse apretujados a el sumo tres o cuatro decenas de personas de todas partes del mundo.




En ese salón global se puede oír hablar en inglés, francés, alemán, italiano, portugués, ruso, danés, y unas cuantas lenguas más, pues al calor del trago se desatan las lenguas, y cuando éstas no bastan, se echa mano a los lenguajes virtuales. No en vano se sigue pensando que la Bodeguita del Medio, o quizá la Bodeguita del Mundo sigue repartiendo los mejores mojitos del planeta.



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